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Sobre un caso reciente de abuso sexual

 

Pide cita | Hace sólo unos días se ha producido un movimiento en redes sociales para denunciar las declaraciones de un influencer con bastantes seguidores (27 millones, nada más y nada menos), Naim Darrechi.

 

Este tiktoker declaraba en directo “No uso condón y engaño a las chicas diciéndoles que soy estéril”. Ante una situación que podría ir en contra de sus deseos, decide engañar a la otra persona para satisfacerlos, sin tener en cuenta los de su compañera sexual. Y, esto no es todo, cuando este chico hace esta afirmación, lo que recibe por parte de su compañero de directo, son risas y reconocimiento. Y para más inri, con el revuelo de estos días, lejos de asumir su responsabilidad y comprometerse a cambiar, echa balones fuera y justifica sus palabras en que todo esto era una argucia para pedir ayuda al Ministerio de Igualdad… 

 

Tenemos que saber que esto es violencia sexual y que la Organización Mundial de la Salud define esta violencia como:

“Todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante la coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”.[1]

 

Según la Agencia de los Derechos Fundamentales, FRA, una de cada 20 mujeres ha sido violada en algún momento desde los 15 años en Europa. En España, el 13.7% de las mujeres mayores de 16 años han sufrido a lo largo de su vida algún tipo de violencia sexual y se producen de tres a cuatro violaciones al día. Entre el 70 – 80 % de los casos el agresor es un conocido de la víctima o su propia pareja, sólo en el 23% de los casos es un desconocido.

 

La violencia sexual es un problema de salud pública, pero la percepción social de esta situación es que es algo que ocurre muy esporádicamente y que normalmente los agresores son desconocidos. Además, el silencio envuelve esta realidad, la mayoría de las agresiones sexuales no se denuncian, por miedo, por vergüenza y, a veces, porque la víctima no sabe que eso es violencia sexual. Muchas veces, esa violencia es ejercida por parte de sus parejas estables o no.

 

Por todo ello, necesitamos visibilizar este tipo de situaciones y explicar que no solo es violencia sexual cuando te hacen daño físico, sino que hay otras formas sutiles en las que también se produce este fenómeno.

 

En el caso que nos ocupa, se produce una relación sexual en la que no hay consentimiento, hay engaño y manipulación. Hay una tremenda falta de respeto y consideración por el cuerpo de esas mujeres, por sus sentimientos y por ellas mismas. 

 

Para que se dé una relación sexual libre es necesario que haya consentimiento, deseo y consenso, no solo en su inicio sino durante todo el tiempo que dure dicha relación. 

Para que pueda haber libre consentimiento tiene que estar disponible toda la información, obtenerlo mediante una mentira es abuso sexual. Además, en este caso, no es que no tenga toda la información, sino que la que tengo es errónea y así no puedo consentir libremente.

 

También tiene que haber deseo. Muchas mujeres, pueden consentir tener relaciones sexuales sin deseo por no herir los sentimientos del otro, porque “ya toca”, porque su pareja “lo necesita”, porque es “lo que se espera de mi”, porque sino “seré una estrecha”, etc.

A veces, como en este caso, cuando hay deseo, éste no puede estar basado en la manipulación y la mentira, porque si es así, ya no hay deseo en realidad.

 

Además, tiene que haber consenso sobre el tipo de práctica erótica que vamos a realizar y el tipo de método de prevención que vamos a utilizar, porque puede que nuestros intereses sean distintos y tenemos que llegar a un acuerdo.

 

La ausencia o la duda en alguna de estas tres condiciones nos va a indicar la presencia de un abuso o agresión sexual.

 

Escribo este post porque es importante que dejemos de perpetuar la cultura de la violación que dejemos de normalizar la violencia sexual contra las mujeres. Porque cualquier persona, hombre o mujer, puede ser víctima de una agresión sexual, pero los datos nos muestran que el 84 % de las víctimas de este delito son mujeres (Informe sobre delitos contra la Libertad e Indemnidad sexual en España, 2017). Porque el principal factor de riesgo para sufrir una agresión sexual es ser mujer. Porque este tipo de situaciones afectan a uno de los derechos fundamentales del ser humano, la libertad. Implica la privación de la capacidad de decisión de la víctima sobre su propio cuerpo, fracturando la sensación de seguridad de la persona.

 

Escribo este post, por la gravedad de lo que sucede, por la impunidad de estos hechos, por la frecuencia y normalidad con la que se producen, por el daño que hace a todas las mujeres. Porque es fundamental que todas, pero también todos, alcemos la voz y digamos BASTA, esto no es normal, esto es una violación. 

 

Escribo este post porque es importante denunciar públicamente que no se pueden seguir cometiendo este tipo de conductas, con el fin de visibilizar y apoyar a las mujeres, pero también para dejar de ser cómplices.

 

Escribo este post porque tenemos que dejar de normalizar determinadas prácticas que presuponen ciertos privilegios de los hombres sobre las mujeres, como el engaño, la presión o la manipulación. Reaprender otro tipo de sexualidad que no esté relacionada con el control o el poder de unos sobre otras. Dejar de ver el cuerpo de la mujer como un objeto sobre el que se puede decidir sin su libre consentimiento.

 

Porque la EDUCACIÓN, una educación sexual feminista, es el único camino para que todos, hombres y mujeres aprendan a establecer relaciones igualitarias y no violentas.Pide cita

 

[1] Organización Mundial de la Salud. Violencia contra la mujer: violencia de pareja y violencia sexual contra la mujer. Nota descriptiva Nº239. Actualización de septiembre de 2011. Ginebra, Organización Mundial de la Salud, 2011.

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Raquel Martínez

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Soy la capacidad de resiliencia y determinación de Serena. Me especializo en el desarrollo y enriquecimiento personal y aporto a mis pacientes las herramientas necesarias para orientar su día a día hacia ese mismo objetivo. Saber más.

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