Hay miedos que te protegen y miedos que te paralizan. Si has dejado de hacer cosas que quieres hacer — volar, conducir, hablar en público, ir al médico — porque el miedo te puede, ese miedo ha dejado de ser útil.
Las fobias no son «tonterías». Son respuestas de tu cerebro que se han descontrolado. Y la buena noticia es que son uno de los problemas psicológicos que mejor responden al tratamiento.
Si un miedo está limitando tu vida, podemos ayudarte a recuperar el control.
El miedo es una emoción básica de supervivencia. Pero cuando se dispara ante estímulos que no representan un peligro real, se convierte en una fobia. Las fobias más frecuentes que tratamos en Serena son:
Fobia social: Miedo intenso a situaciones sociales, a ser juzgada, a hablar en público. Te lleva a evitar reuniones, eventos, incluso llamadas telefónicas.
Agorafobia: Miedo a espacios abiertos, multitudes o situaciones donde sientes que no puedes escapar. Puede llegar a limitarte a tu casa.
Fobias específicas: Volar, conducir, agujas, animales, alturas. Cada una tiene sus particularidades pero todas responden bien al tratamiento.
Ansiedad anticipatoria: Lo peor no es la situación en sí, sino las semanas de angustia previas imaginando todo lo que puede salir mal.
Desde mi experiencia clínica
Pensar que algo que ves imposible puede llegar a ser posible y no limitarte tu vida es un sueño que se puede cumplir con nuestra ayuda. Saber cómo empezó todo y darle una explicación, así como saber qué es lo que lo está manteniendo en la actualidad te dará las claves para manejarlo y superarlo en pocas sesiones.
— Elisa Reviriego Rocha, Psicóloga de Serena Psicología