Paro y pandemia

Me he quedado en paro. ¿Y ahora qué?

Compartir en:

No podía creer que, tras 15 años de trabajo, se hubiese quedado en paro debido a la pandemia. No estaba acostumbrada a gestionar la incertidumbre laboral y el miedo se había apoderado de ella. Siente que, por primera vez en su vida no sabe por dónde empezar para reorientar su vida y sacar lo mejor de ella en una situación tan complicada. 

 

La pérdida de empleo es una situación de alto impacto, en especial si el trabajo perdido era vocacional y le habíamos dedicado gran parte de nuestra vida.

Perder el trabajo no es solo una pérdida económica, que es realmente preocupante, también significa perder una parte de nuestra identidad, relaciones, nuestra rutina, seguridad, autoestima… En definitiva, una pérdida importante que a menudo puede llegar a vivirse como un duelo. 

 

¿Qué puedo hacer para enfrentar mi nueva situación de desempleo?

 

Acepta tus emociones

Es probable que sientas muchas emociones que pueden ir pasando de unas a otras como son la tristeza, rabia, apatía, sensación de vacío, desorientación, no saber qué hacer, soledad, abatimiento… A nivel físico puedes experimentar insomnio, ansiedad, nerviosismo…. Todo ello es normal en esta nueva situación.

 

Ponte objetivos realistas

Después de tomarte un tiempo corto de aceptación de la nueva realidad, piensa que es lo que quieres hacer con este tiempo. Quizá tu primer objetivo sea buscar un nuevo trabajo, y mientras esto ocurre tal vez puedas pensar en aprovechar para hacer algún curso de formación que te ayude a abarcar más oportunidades, compaginándolo con la búsqueda de empleo.

 

Organizarte el día

Es importante que mantengas unos horarios y rutinas con una planificación del día a día. Intenta levantarte y acostarte a la misma hora y planifica las horas de tu día en base a los objetivos que quieres conseguir.

 

Resérvate un tiempo para el descanso y el deporte

Si antes lo hacías, sigue manteniendo la rutina. Si no hacías deporte es el momento para hacerlo ya que te ayudará a mantener la mente ocupada, liberará hormonas que te harán sentir bien y te ayudará a sentirte mejor contigo misma.

 

Controla tus pensamientos negativos

Cuando alguien pierde el empleo de forma repentina hay pensamientos negativos que pueden aparecer, como por ejemplo “no voy a conseguir nunca otro trabajo”, “si me han echado es porque no valgo”. Estate muy atenta a estos pensamientos, el desánimo tiende a hacerlos aparecer y son pensamientos irracionales que no se basan en nada real y que lo único que hacen es paralizarnos y desanimarnos. ¿Cómo sabes que no vas a encontrar otro trabajo? Si realmente no valieras, ¿cómo has podido estar trabajando ese tiempo anterior allí? Pon en duda estos pensamientos negativos y céntrate en conseguir lo que quieres. 

 

Cuida tu autoestima

Muchas personas que pierden el empleo se sienten tan descolocadas que inician un proceso de menosprecio hacia sí mismas. Recuerda que el trabajo nos ocupa, no nos define. 

Si has perdido tu empleo por efecto colateral del COVID-19, tus miedos e incertidumbre pueden verse incrementados aún más. Intenta que no se apoderen de ti, acepta la incertidumbre y céntrate en la búsqueda de empleo. Aunque parezca difícil, no dejes de intentarlo.

 

Pide ayuda

Si necesitas ayuda tanto económica como emocional, pídela.

 

Aprovecha para hacer todo aquello que dejaste de lado porque no tenías tiempo

Puedes aprovechar tus ratos libres para volver a ver a amigos y familia, hacer alguna actividad que te gustaba o abandonaste o, simplemente, para descansar.

 

Se dio cuenta que lo mejor que podía hacer era organizarse los días y no dejarse llevar por el desánimo, así que comenzó a planificarse para tener una hoja de ruta a la cual acudir. Aprovecharía también para hacer alguna cosa que le gustaba, ahora que tenía tiempo. Pensó en centrarse en el día a día y no hacer caso a los pensamientos negativos que acechaban su mente. Tuvo tiempo para replantearse su futuro y dejó de verlo incierto, para entenderlo como un lienzo en blanco sobre el que dibujar.

Las historias de Serena

Serena es el producto de todas nuestras Experiencias.
Descubre sus consejos.

Lorena González

Calma y tranquilidad

Aporto un espacio de tranquilidad en Serena. Doy soporte a mis pacientes para crear y mantener un espacio seguro donde identificar sus preocupaciones y aprender a evitar que se interpongan en el camino hacia su bienestar y objetivos. Saber más.

Otros artículos de Lorena González

Cómo conseguir un orgasmo

Compartir en:

Hoy es el día del orgasmo femenino, un buen día para aprovechar y hablar sobre la sexualidad femenina.
Cada día en consulta me encuentro muchas mujeres que, sin tener anorgasmia, tienen mucha dificultad para llegar al orgasmo en pareja, especialmente cuando su pareja es un hombre.
No es difícil de entender. A día de hoy la sexualidad femenina es la gran desconocida, incluso para las propias mujeres. Vivimos en un mundo donde la educación sexual es practicamente nula, donde la única fuente de información es internet y, más en concreto, la pornografía.
Sin embargo, el placer femenino es mucho más de lo que puede verse en un video de adultos. No olvidemos, que la mayoría de estos videos son realizados por directores masculinos. Si tenemos esto en cuenta y sabemos que la sexualidad femenina y masculina son muy distintas, es evidente que la información que llega a los jóvenes sobre la sexualidad ( y a muchos adultos) está muy sesgada. Algo muy a tener en cuenta si hablamos de como conseguir el climax femenino.

Cómo recuperar el deseo sexual en la pareja

Compartir en:

Si no recuerdas la última vez que tuviste relaciones sexuales con tu pareja cuando antes eran frecuentes, es posible que estés pasando por una época de perdida de deseo.
No te asustes, esto es normal en las parejas que llevan varios años juntas. Puede que hayáis tenido rachas de una muy alta actividad sexual y ahora eso haya cambiado, pero esto pasa a muchas parejas. Las rutinas, el estrés del día a día, la falta de novedad, etc. hacen que la estimulación baje, y con ello, el deseo.

La tristeza: Sus otras formas de expresión.

Compartir en:

Cuando pensamos en una persona deprimida siempre tendemos a hacerlo imaginándonosla con expresión de tristeza e incluso con llanto. Creemos que a las personas que están pasando por un mal momento se les nota la tristeza en el rostro y en sus acciones. Es común pensar de esta manera cuando nos viene a la cabeza alguien «deprimido». Pero la realidad es que muchas veces las personas que no se encuentran bien pueden llegar a tener una gran capacidad para no transmitirlo y ocultarlo en su entorno. Aún así, hay ciertos comportamientos que nos pueden dar pistas.

Sin comentarios

Publica un comentario