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Consejos para Acompañar a alguien en el Duelo

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6 Consejos para acompañar a alguien en el Duelo

 

No supo cómo reaccionar cuando su amiga le relató del fallecimiento durante la pandemia de su padre. Quería ayudar pero ¿acaso podría decir algo positivo? ¿acaso había algo que ella pudiera hacer para ayudar? Se sintió de pronto inútil e inadecuada…

 

Todos sabemos que la pérdida de un ser querido es el dolor más extremo que podemos sentir. Cuando te pasa, no hay palabras ni consuelo suficiente que consiga apartar ese dolor tan intenso que aparece dentro de ti. De repente todo se detiene, el mundo es un espacio irreal y no comprendes como los demás pueden seguir con sus vidas cuando ya hay algo tan roto dentro de ti.

Son varias las fases del duelo, y la persona que ha perdido a un ser querido puede empezar por negar la situación, sintiendo un shock emocional, luego puede aparecer la ira, la culpa, la depresión, y poco a poco, finalmente, la aceptación de la pérdida y la superación del duelo.

En cambio, la muerte por COVID-19 ha dado lugar a que el proceso de duelo sea distinto y, en muchos casos, más difícil. Muchos familiares no han podido despedirse de su ser querido ya que no permitían el acceso a los hospitales o residencias. Los enfermos han pasado horas solos y las familias han tenido que soportar horas y horas de angustia esperando una llamada al día de los médicos para saber cómo se encontraba su familiar. Y finalmente llega la mala noticia: tu ser querido ha fallecido. Debido a la situación de aislamiento y confinamiento, muchos familiares se han visto en la dura situación de pasar esta situación a solas, sin apoyo social ni familiar. Y muchos de ellos no han podido despedirse de su ser querido.

Dudó por un momento ante su instinto de abrazarla… ¿podía darle un abrazo pese al distanciamiento social? ¿había algo más que pudiera hacer o decir? ¿cómo podía ayudar?

 

En plena crisis de la pandemia, los amigos y familiares de las personas que han perdido a un ser querido, no hemos podido estar ni acompañar a los dolientes, no hemos podido brindar el apoyo tan necesario en estas situaciones, al menos no como hubiéramos querido. Y es ahora cuando, poco a poco, podemos aportar ese pequeño grano de arena para poder apoyar a las personas que peor lo están pasando.

Son muchas las preguntas. Aquí he preparado unas pequeñas recomendaciones:

  • Escucha tranquilamente. Acoge el dolor

Muchas personas nos preocupamos sobre qué decir, pero realmente la clave es la contraria: no decir nada, saber escuchar. Escucha su dolor, dale un espacio para que se desahogue. No hay palabras mágicas, no las busques. No hay palabra en el mundo que pueda consolar ese dolor tan extremo, pero sí ayuda mucho que ellos puedan encontrar en ti un espacio donde poder expresar su dolor sin ser interrumpidos.

  • No temas expresar tu propio dolor.

No temas acompañar en el llanto. Si tú también necesitas llorar porque empatizas con su dolor y también lo sientes, no bloquees la emoción. Esto es sano tanto para ti cómo para él ya que lo interpretará como una cercanía mayor con su dolor.

  • Evita frases hechas tipo “el tiempo lo cura todo” “hay que ser fuerte”, etc.

Estas frases hechas son lo último que necesitan escuchar. Ten por seguro que ya las habrá escuchado muchas veces. Intenta ser distinto. Mejor no decir nada con la palabra y transmitir apoyo con la mirada.

  • Si no sabes qué decir, no digas nada.

Recuerda que la persona lo único que necesita es que la comprendas y ser escuchada.

  • Si percibes que tu amigo o familiar necesita o busca tu abrazo y tú quieres dárselo, hazlo.

Si no eres persona de riesgo y así lo sientes, abraza. Los abrazos tienen muchos beneficios y es la mejor terapia para el duelo. Debido a la situación sanitaria, es importante que tengas en cuenta estas recomendaciones para evitar el máximo riesgo en tu abrazo y sea un abrazo más seguro: los dos con mascarilla, no hablar y, si es posible, contener la respiración durante el abrazo, que sea corto, y las cabezas estén giradas hacia afuera, evitando piel con piel. Después del abrazo, lávate las manos.

  • Si dispones de más tiempo, intenta que tenga un pequeño espacio de “desconexión”.

Si después de que la persona se desahogue, dispones de más tiempo, intenta que vuestra conversación o actividad sea algo que la desconecte. Pasear hablando de los niños o de algo agradable que le guste hará que tenga un pequeño espacio de luz dentro de tanto dolor.

Comprendió entonces un poco mejor la magnitud del dolor de su amiga, que iba más allá de las palabras. Pasaron la tarde paseando, hablando de los viejos tiempos, de la vida y del paso del tiempo, lloraron y rieron, y  ella lejos aún de comprender la experiencia por la que había pasado su amiga, se sintió más conectada a ella de lo que habían estado hace tiempo.

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Lorena González

Calma y tranquilidad

Aporto un espacio de tranquilidad en Serena. Doy soporte a mis pacientes para crear y mantener un espacio seguro donde identificar sus preocupaciones y aprender a evitar que se interpongan en el camino hacia su bienestar y objetivos. Saber más.

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2 Comentarios
  • María josefa
    Posted at 15:58h, 26 agosto Responder

    Muy bien expuestos cada uno de los temas

    • Lorena González
      Posted at 13:56h, 01 septiembre Responder

      Hola Maria José. Gracias por tu comentario. me alegra mucho que te haya servido. Saludos

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