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Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)

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¿ Qué es el trastorno obsesivo y cómo reconocerlo?

 

Lo que había comenzado por una rutina normal de limpieza se había convertido en una obsesión. Cada día dedicaba más tiempo a limpiarse las manos y esto le estaba empezando a causar problemas. Se negaba a alejarse mucho de casa por miedo a no tener un baño cerca para poder lavarse las manos cada poco tiempo. 

Pide cita | El TOC, Trastorno Obsesivo Compulsivo, viene recogido en el DSM V (Manual Diagnóstico y  Estadístico de los Trastornos Mentales) dentro de la categoría de “TOC y trastornos relacionados”. A pesar de que ya no está incluido dentro de los trastornos de ansiedad, es indudable la correlación entre diferentes trastornos de ansiedad y TOC.

Se caracteriza por la presencia de Obsesiones, (pensamientos, ideas y sentimientos irracionales e indeseables o temores que se vuelven obsesivos) y Compulsiones (conductas explícitas o implícitas en forma de pensamientos, que la persona “debe” hacer para que desaparezca la obsesión).

Por desgracia esta obsesión sólo desaparece de manera temporal. Cuando aparezca de nuevo la obsesión, la persona volverá a necesitar realizar su compulsión para controlarla.

Las compulsiones pueden ocupar gran parte del tiempo de la persona, interfiriendo así en su vida personal, social o laboral/escolar.

Las personas que sufren TOC suelen sentirse invadidos por una gran ansiedad y sufrimiento que puede llegar a ser incapacitante.

Para entender mejor cómo funciona veamos un ejemplo:

“Maria es una mujer de 32 años que vive sola desde hace 6 años. Al poco de vivir sola tuvo una plaga en casa de termitas y desde entonces piensa que esto le puede volver a pasar, que puede volver a sufrir una plaga y para evitarlo realiza una rutina diaria de limpieza que le ocupa unas 4 horas diarias. Esta rutina de limpieza comienza siempre por el mismo sitio de la casa, debe realizar los mismos pasos siempre y si en alguna ocasión se salta algún paso debe volver a comenzar desde el principio, duplicando en estos casos el tiempo invertido en la limpieza.

Ha llegado tarde a su trabajo en numerosas ocasiones y a pesar de ser una gran trabajadora, le han llamado la atención por los retrasos.

No invita a nadie a su casa porque piensa que puede traer alguna plaga en la ropa o los zapatos y siempre busca excusas con sus amigas para que no vayan a su casa”

Maria tiene un pensamiento obsesivo que hace referencia a una posible plaga en su casa. Este pensamiento le genera una gran angustia y por ello “debe” realizar ese ritual de limpieza.

Maria es consciente de que su rutina de limpieza es exagerada y que si no lo hiciera quizás no pasaría nada, pero el sólo hecho de pensar en la posibilidad le genera tal angustia que NECESITA realizar su compulsión para que los síntomas de ansiedad se reduzcan.

Cada vez que Maria hace el ritual de limpieza y su ansiedad baja, esta conducta se ve reforzada, de manera que con el paso del tiempo el Trastorno Obsesivo Compulsivo de María coge más fuerza.

Algo que debemos saber sobre la ansiedad

Hay algo que debemos saber sobre la ansiedad y es que ésta tiene un pico máximo a partir del cual nuestra ansiedad comienza a descender.

Cuando nos enfrentamos a un estímulo que nos genera ansiedad, en este caso la idea de que aparezca una plaga en casa, aparece una respuesta de ansiedad en nosotros. Esta respuesta puede caracterizarse por palpitaciones, sensación de ahogo, mareos, tensión, pensamientos recurrentes….

Estas sensaciones son muy muy desagradables y por eso tratamos de evitarlas constantemente. Pero, ¿qué sucedería si no las evitamos? Lo que sucedería precisamente es que la ansiedad crecería en intensidad hasta un punto y después empezaría a disminuir, es lo que se conoce como el pico de la ansiedad.

Entonces, ¿si no hago nada ante el estímulo temido seré capaz de controlar mi ansiedad?

La teoría nos dice que sí, pero en la práctica esto no es tan sencillo. En la mayoría de los casos en los que existe una respuesta de ansiedad elevada es necesaria la colaboración de un experto para controlar los síntomas asociados a la ansiedad que aparecen ante esta exposición.

¿Cuándo debería acudir a un psicólogo?

Cuando los pensamientos te producen un malestar importante.

Cuando están afectando a tu vida social, laboral o personal.

Cuando inviertes una gran cantidad de tiempo en realizar las compulsiones.

Cuando el hecho de no realizar la conducta te genera una respuesta elevada de ansiedad.

En estos casos es necesario acudir a un especialista que te ayude a comprender cómo está funcionando tu obsesión y te ayude a controlar las compulsiones.

Trastorno obsesivo compulsivo. Tipos:

Limpieza y anti gérmenes: 

Las personas evitan ir a lugares donde podrían ensuciarse o donde podrían contaminarse de bacterias. Como en nuestro caso de Maria, evitan que otras personas vayan a sus casas por temor a las plagas o gérmenes. Lavado de manos: con distintos jabones, repetidas veces, incluso hasta que la piel quede arrugada.

Ordenar objetos a repetición: 

Las cosas deben estar siempre en el mismo lugar y de la misma forma, lo que genera una gran ansiedad en el paciente.

Comprobaciones: 

Corroborar reiteradas veces si llevamos todo en el bolso, si cerramos bien la puerta, si el gas se quedó apagado…

Enfermedades imaginarias: 

Pensar constantemente que un malestar puede ser una una patología (hipocondría).

Obsesiones religiosas: 

Rezar el rosario un número determinado de veces, etc.

Seguridad o evitar que pasen cosas negativas: 

Privarse de hacer ciertas cosas para impedir que ocurran otras. Pensar que si no se realiza un ritual determinado puede suceder algo malo.

TOC y embarazo

Un reciente estudio de la Universidad de Northwestern en Illinois, Estados Unidos, ha encontrado que las madres recientes tienen cinco veces más probabilidades de presentar TOC durante los primeros 6 meses después del parto.

El TOC durante el posparto tiene algunas particularidades como por ejemplo el contenido de las obsesiones que suele estar relacionado con:

– Temor a dañar al bebé

– Higiene y gérmenes

A priori podríamos decir que estas preocupaciones son normales en todas las mamás, pero cuando se escapan al control o interfieren en las responsabilidades de la madre, estamos hablando de un TOC.

Si la madre evita coger al bebé por miedo a que se le caiga o pasa demasiado tiempo limpiando la casa y desatiende al bebé, si le lava exhaustivamente, entonces es necesaria una correcta evaluación y tratamiento.

La presencia de estos síntomas suele producir culpa o vergüenza en las madres que lo padecen y por este motivo no suelen pedir ayuda. Por eso es tan importante visualizar la problemática del TOC y en especial en el periodo posnatal que puede afectar no sólo a la madre, sino al bebé y al establecimiento correcto del apego con sus figuras de referencia.

Los datos nos indican que la prevalencia del TOC es de entre un 1-3% de la población general, lo cual implica que de 100 personas que conoces, es probable que al menos 1 padezca un Trastorno Obsesivo Compulsivo, ¿te parece mucho? Pide cita

 

Aceptó que ya no podía pasar más tiempo así. Decidió pedir ayuda para poder controlar la obsesión y llevar una vida más normalizada. Había perdido ya mucho tiempo y ahora no quería perder cosas aún más importantes

 

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Patricia Gómez

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